Informe Empleo Junio – Agosto 2026

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El mercado laboral profundiza su deterioro. Los ocupados caen 0,9% anual, equivalente a cerca de 81 mil empleos menos que hace un año, y la contracción se explica por la pérdida de empleo formal, que retrocede 1,3%, mientras el informal crece apenas 0,3%. Este último completa nueve períodos de alza, pero prácticamente agota su crecimiento. Además, respecto del trimestre móvil anterior, los informales caen 1,1%, señal de que la debilidad comienza a extenderse más allá del empleo formal.

La desocupación vuelve a aumentar y las holguras del mercado laboral se amplían. La tasa de desempleo alcanza 9,6%, un punto porcentual por sobre un año atrás y su nivel más alto desde marzo-mayo de 2021. Los desocupados aumentan 13% anual y llegan a casi 990 mil personas. A diferencia de períodos anteriores, el aumento del desempleo ocurre junto con una caída efectiva de la ocupación, mientras la fuerza de trabajo continúa creciendo.

La principal señal de preocupación continúa estando en el empleo asalariado. Los asalariados disminuyen 2,5% anual, mientras los trabajadores por cuenta propia aumentan 3,1%. Dentro del empleo formal, los asalariados caen 2,9% y acumulan ocho períodos consecutivos de contracción. A su vez, los asalariados informales dejan de crecer después de más de un año de alzas. La composición del empleo muestra así una menor capacidad de generar puestos de trabajo dependientes y de mayor estabilidad, confirmando que uno de los principales focos de deterioro está en el empleo asalariado, especialmente el formal.

En el Comercio el deterioro también se profundiza y se extiende a las principales categorías ocupacionales. Los ocupados caen 1,1% anual, con retrocesos tanto en el empleo formal (-0,8%) como informal (-5,1%). A esto se suma una baja de 1,8% en los asalariados privados y de 1,6% en los trabajadores por cuenta propia. En el margen se observa un leve aumento de 0,1% de la ocupación sectorial, explicado por una recuperación de los formales (+0,9%), que es parcialmente contrarrestada por una nueva caída de los informales (-2,6%).

En síntesis, el mercado laboral ya no muestra solo un bajo dinamismo, sino una contracción más clara del empleo. La pérdida se concentra en puestos formales y asalariados, mientras el empleo informal, que durante varios meses actuó como amortiguador, pierde rápidamente fuerza. El desafío, por tanto, no es únicamente recuperar la creación de empleo, sino revertir la caída del empleo asalariado formal y generar puestos de trabajo de mayor estabilidad.