Informe Empleo Julio – Septiembre 2026

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El mercado laboral profundiza su deterioro, con una caída cada vez mayor de la ocupación. Los ocupados disminuyen 1,1% anual, equivalente a cerca de 103 mil empleos menos que hace un año, profundizando las contracciones de los períodos anteriores. La caída se concentra principalmente en el empleo formal, sin embargo, el informal también registra una leve disminución anual, poniendo fin a una prolongada trayectoria de crecimiento. De esta manera, la debilidad del mercado laboral ya no se limita a la pérdida de puestos formales, sino que comienza a extenderse también al empleo informal, que durante varios meses había compensado parcialmente este deterioro. 
La desocupación continúa aumentando y supera el millón de personas. La tasa de desempleo alcanza un 9,8% y los desocupados crecen 15,3% anual, llegando a 1.007.976 personas, en un escenario donde la ocupación disminuye mientras la fuerza de trabajo continúa creciendo. La situación es especialmente preocupante entre las mujeres, cuya tasa de desempleo alcanza un 10,5%, frente al 9,3% de los hombres.
El empleo asalariado formal continúa siendo uno de los principales focos de deterioro del mercado laboral. Los asalariados disminuyen 2,1% anual, con caídas tanto en el sector privado como en el público, mientras que los trabajadores por cuenta propia aumentan. A su vez, los asalariados formales acumulan nueve períodos consecutivos de contracción, reflejando las dificultades que enfrenta el mercado laboral para generar y sostener puestos de trabajo dependientes y formales, mientras el crecimiento del trabajo por cuenta propia no logra compensar esta pérdida.
En el Comercio, la ocupación también continúa retrocediendo, con caídas que se extienden a distintas categorías ocupacionales. Los ocupados disminuyen 0,9% anual, con retrocesos tanto en el empleo formal como informal, siendo más pronunciada la caída de este último (-6,0%). A esto se suma una contracción del empleo asalariado privado, del trabajo por cuenta propia y de los empleadores. Respecto del trimestre móvil anterior, la ocupación sectorial también disminuye, confirmando la persistente debilidad del mercado laboral del sector y la ausencia de señales claras de recuperación.
En síntesis, el mercado laboral enfrenta un escenario de deterioro persistente, caracterizado por una mayor desocupación, pérdida de puestos de trabajo y una contracción sostenida del empleo asalariado formal. A diferencia de períodos anteriores, el empleo informal también comienza a retroceder, dejando de actuar como amortiguador frente a la debilidad del empleo formal. La persistencia de estas tendencias refleja las dificultades para generar nuevos puestos de trabajo y plantea la necesidad de fortalecer las condiciones para la contratación formal, especialmente en un contexto de mayores costos laborales y bajo dinamismo de la actividad económica.